Óptica Toscana
En pleno Chueca, en la calle Hortaleza, Óptica Toscana se ha hecho un nombre entre quienes buscan monturas que no se ven en cualquier esquina: firmas de diseño independiente como Mykita o Kuboraum conviven con colecciones propias de autor y lentes de sol graduadas a medida. No es una óptica de paso: las reseñas describen clientes que repiten año tras año e incluso viajan desde el extranjero solo para renovar su graduación aquí, atraídos por un examen visual minucioso y un asesoramiento que prioriza lo que favorece al cliente sobre lo más caro del expositor. El trato cercano de su equipo, con nombres propios que los clientes repiten en Google como Iban, Vanesa o Lorea, explica buena parte de esa fidelidad. Resuelven roturas urgentes en minutos, algo que se agradece en una zona tan transitada como Chueca.